Doom metal feroz… con apertura a la velocidad y la experimentación
Tras el impacto de su debut Forest of Equilibrium (1991) — un trabajo de doom extremadamente lento, pesado y sombrío — los miembros de Cathedral decidieron tomar una dirección menos monolítica para su segunda obra.
El objetivo en The Ethereal Mirror fue expandir los límites del sonido doom tradicional sin perder su aplastante peso, incorporando elementos de metal clásico, stoner, psicodelia y —de forma sorprendente para muchos en aquel momento— ritmos más rápidos y dinámicos en ciertas partes.
Esto se reflejó en una producción más versátil, una escritura que respiraba fuera de los límites ultra-lentos típicos del género y una actitud sonora que rozaba, en ocasiones, el metal más tradicional y otras el sludge rock. Esta combinación le dio al álbum una personalidad única dentro de la escena de principios de los 90.