Doom metal feroz… con apertura a la velocidad y la experimentación
Tras el impacto de su debut Forest of Equilibrium (1991) — un trabajo de doom extremadamente lento, pesado y sombrío — los miembros de Cathedral decidieron tomar una dirección menos monolítica para su segunda obra.
El objetivo en The Ethereal Mirror fue expandir los límites del sonido doom tradicional sin perder su aplastante peso, incorporando elementos de metal clásico, stoner, psicodelia y —de forma sorprendente para muchos en aquel momento— ritmos más rápidos y dinámicos en ciertas partes.
Esto se reflejó en una producción más versátil, una escritura que respiraba fuera de los límites ultra-lentos típicos del género y una actitud sonora que rozaba, en ocasiones, el metal más tradicional y otras el sludge rock. Esta combinación le dio al álbum una personalidad única dentro de la escena de principios de los 90.
Mientras que Forest of Equilibrium era un viaje lento, y meditativo, The Ethereal Mirror es más multidimensional:
Este álbum mantiene la densidad del doom, pero la inserta en estructuras que permiten más movimiento y contraste interno. Las canciones no solo se arrastran, sino que —en ocasiones— lanzan líneas afiladas o momentos intensos de velocidad, lo que anticipa influencias posteriores de sludge y stoner metal.
La portada de The Ethereal Mirror (como muchas de las creadas por Dave Patchett para Cathedral) combina elementos místicos y simbólicos con una estética casi ritualística. Evoca un paisaje oscuro, introspectivo y enigmático —una metáfora visual perfecta para el contenido musical. La imagen se ha convertido, con los años, en uno de los símbolos visuales más recordados del metal underground de principios de los 90. También inspirada en la obra de Jheronimus Bosch.
La banda, junto al colaborador David Bianco, buscó una producción que no fuera tan “cruda” ni tan minimalista como en su debut, pero que tampoco perdiera la densidad sonora característica del doom. El resultado fue una mezcla de claridad instrumental y gravedad tonal que permite apreciar los matices de las guitarras, la voz de Dorrian y la interacción de la batería con los riffs pesados.
En su momento, The Ethereal Mirror fue recibido positivamente tanto por críticos como por fans, aunque algunos puristas del doom más tradicional sintieron que el disco se apartaba de los cánones estrictos del género. Con el paso del tiempo, sin embargo, el álbum ha sido reevaluado como una obra innovadora y vital dentro de la discografía de Cathedral y del metal en general.
- Mostró que el doom metal podía coexistir con influencias de rock tradicional, stoner y metal clásico, sin perder su identidad.
- Inspiró a bandas que buscaban romper moldes rígidos dentro del metal pesado.
- Consolidó la figura de Lee Dorrian como uno de los frontmen más influyentes del metal underground.
The Ethereal Mirror es un disco que mantiene la pesadez del doom, pero la expande hacia nuevas posibilidades. No es tan lento como Forest of Equilibrium, ni tan minimalista, sino que propone variación, contraste y un acercamiento más amplio al metal pesado sin perder profundidad emocional ni densidad sonora.
Es un álbum que se disfruta tanto en su conjunto como tema por tema, y que revela una banda en plena búsqueda de identidad sonora, un paso firme hacia una mayor libertad creativa dentro del metal más pesado.
The Ethereal Mirror no es simplemente un disco de doom metal: es una declaración de independencia sonora. Cathedral tomó su peso aplastante, lo mezcló con velocidad, variación rítmica y texturas expansivas, y creó una obra que resonó más allá del género para influir en múltiples corrientes del metal contemporáneo. Si Forest of Equilibrium fue una tumba sonora, The Ethereal Mirror es una mirada oscura al mundo exterior… tan pesada como profunda.
• Garry Jennings – guitarra, bajo
• Lee Dorrian – voces
• Mark Ramsey Wharton – batería
• Adam Lehan – guitarra
• David Bianco – grabación producción y mezcla
• Shaun DeFo – ingeniería
• Dave Patchett – ilustración de la portada
• Summer Lacy – diseño