«McCartney III» es el tercer álbum en solitario de Paul McCartney que sigue la tradición de sus predecesores, «McCartney« (1970) y «McCartney II« (1980), en los que McCartney tocó todos los instrumentos y se encargó de la producción. Este álbum llega cuarenta años después de «McCartney II» y fue concebido durante un tiempo de introspección global debido a la pandemia de COVID-19.
En lugar de ver la pandemia como un obstáculo, McCartney aprovechó el tiempo de confinamiento para crear un nuevo álbum. Según el propio Paul, las canciones comenzaron como simples «canciones del día a día», sin la intención inicial de hacer un álbum completo. Sin embargo, la creatividad fluyó, y eventualmente, estas sesiones culminaron en «McCartney III», un disco que encapsula la libertad artística y el espíritu aventurero que ha caracterizado a McCartney a lo largo de su carrera.
El álbum fue grabado en los estudios caseros de McCartney, Hog Hill Mill en Sussex, Inglaterra. Como en sus anteriores álbumes «McCartney», Paul tocó todos los instrumentos, desde la guitarra hasta la batería, pasando por el piano y los sintetizadores. La naturaleza casera de la grabación le permitió a McCartney trabajar a su propio ritmo, experimentando con ideas musicales y letras sin las limitaciones de un estudio tradicional o la presión de una gran producción.
La producción de «McCartney III» es cruda y orgánica, con un enfoque minimalista que destaca la esencia de las canciones y la habilidad de McCartney para crear música con recursos simples. La producción, aunque sencilla, está bien pensada, permitiendo que cada elemento brille y complementando la diversidad de estilos presentes en el álbum.
- «Long Tailed Winter Bird»
El álbum abre con esta pieza instrumental que inmediatamente marca el tono experimental del proyecto. Construida sobre un riff de guitarra acústica repetitivo y cautivador, «Long Tailed Winter Bird» evoluciona lentamente, añadiendo capas de percusión y efectos de sonido que crean una atmósfera hipnótica. La canción sirve como una introducción audaz y refleja el enfoque de McCartney de dejar que la música se desarrolle de manera natural y orgánica. - «Find My Way»
Esta es una de las canciones más accesibles y pegajosas del álbum, con un ritmo optimista y una melodía que recuerda a los clásicos de McCartney. La letra, que habla de encontrar un camino a través de la confusión y la incertidumbre, resuena particularmente en el contexto de la pandemia. «Find My Way» muestra a McCartney en su mejor forma pop, combinando un arreglo brillante con una producción pulida que invita a la repetición. - «Pretty Boys»
Con una melodía delicada y un toque de folk, «Pretty Boys» es una canción que ofrece una crítica suave pero mordaz a la superficialidad y al mundo de la imagen. La guitarra acústica es el corazón de la pista, mientras que la letra se desarrolla con una sencillez que oculta su comentario social más profundo. Es un ejemplo de cómo McCartney puede abordar temas serios con un estilo ligero y accesible. - «Women and Wives»
Esta es una de las canciones más sombrías y reflexivas del álbum. Con una melodía inspirada en el blues y una interpretación vocal profunda, McCartney ofrece una meditación sobre el paso del tiempo y las lecciones de la vida. La producción es minimalista, permitiendo que la letra y la voz de McCartney sean el foco principal. Es una de las canciones más maduras del álbum y destaca por su introspección. - «Lavatory Lil»
«Lavatory Lil» es una canción de rock directa y divertida que recuerda a los primeros días de The Beatles. Con un ritmo rápido y un riff de guitarra contagioso, la canción es un ataque juguetón contra un personaje que ha causado problemas en la vida de McCartney. La energía cruda de la pista y su estructura simple la convierten en un respiro ligero y entretenido dentro del álbum. - «Deep Deep Feeling»
Esta es una de las canciones más largas y ambiciosas del álbum, con una duración de más de ocho minutos. «Deep Deep Feeling» es una exploración sonora que combina diferentes texturas y estados de ánimo, creando un viaje emocional que es tanto experimental como introspectivo. La canción se basa en un ritmo lento y repetitivo que se va expandiendo, añadiendo capas de voces y efectos que crean una atmósfera envolvente y casi psicodélica. - «Seize the Day»
Con un mensaje optimista y una melodía pegajosa, «Seize the Day» es un llamado a vivir el momento y aprovechar las oportunidades. La canción tiene un aire clásico de McCartney, con una estructura pop perfecta y un coro que se queda en la mente. Es uno de los momentos más luminosos del álbum y ofrece un contrapunto refrescante a las canciones más introspectivas. - «Winter Bird / When Winter Comes»
El álbum cierra con «Winter Bird / When Winter Comes», una pieza que conecta con la primera pista del álbum, completando el círculo. La canción es cálida y nostálgica, con una melodía suave y letras que evocan la naturaleza y la vida rural. Es un final apropiado para un álbum que, en gran medida, se trata de encontrar belleza y significado en las cosas simples.
«McCartney III» fue recibido con elogios tanto de la crítica como de los fanáticos. Muchos vieron el álbum como un retorno triunfal a las raíces experimentales de McCartney, al tiempo que se destacaba su capacidad para mantenerse relevante y creativo a lo largo de las décadas. El hecho de que McCartney, a los 78 años, estuviera todavía dispuesto a experimentar y desafiar las expectativas, fue visto como una prueba de su vitalidad artística.
El álbum debutó en el número uno en las listas de varios países, incluyendo el Reino Unido, lo que subraya el continuo impacto y popularidad de McCartney. Además, «McCartney III» ha sido visto como una obra que cierra un capítulo, completando la trilogía que comenzó en 1970 y que ha seguido mostrando diferentes facetas del genio creativo de McCartney a lo largo de los años.
«McCartney III» es un testamento a la perdurable creatividad y relevancia de Paul McCartney. A través de sus canciones, McCartney explora temas de introspección, renovación y resiliencia, todo ello mientras mantiene su habilidad para escribir melodías memorables y conectar con su audiencia. El álbum es un recordatorio de que, incluso después de más de seis décadas en la música, McCartney sigue siendo un artista dispuesto a innovar y explorar nuevas ideas.
Este álbum no solo es un regalo para los fans de toda la vida, sino también una prueba de que Paul McCartney continúa siendo una fuerza creativa imparable, capaz de reinventarse y de seguir influyendo en la música contemporánea. «McCartney III» es una adición valiosa a su vasto catálogo y un disco que demuestra que la edad no es un límite para la creatividad y la experimentación.