«McCartney II» es un álbum que marca un cambio radical en la carrera de Paul McCartney, representando una ruptura con su pasado y un experimento audaz hacia un nuevo sonido. En 1980, después de casi una década liderando Wings, McCartney decidió tomarse un respiro y regresar al enfoque más solitario y experimental que había adoptado en su primer álbum en solitario, «McCartney« (1970). Sin embargo, esta vez, McCartney no solo estaba interesado en el regreso a la simplicidad, sino también en explorar nuevas fronteras musicales, utilizando tecnología emergente como los sintetizadores y las cajas de ritmos.
El resultado fue «McCartney II», un álbum que, en su momento, desconcertó a muchos fans y críticos, pero que con el tiempo ha ganado reconocimiento como una obra innovadora que prefiguró muchos de los sonidos que dominarían la música pop de los años 80 y más allá.
«McCartney II» fue grabado en 1979 en los estudios caseros de McCartney en su granja en Sussex, Inglaterra. Como en su álbum anterior en solitario, McCartney tocó todos los instrumentos y se encargó de la producción, lo que le permitió una libertad total para experimentar sin las limitaciones de una banda o las expectativas del mercado. Esta vez, McCartney se centró en explorar las posibilidades de los sintetizadores y las cajas de ritmos, combinándolos con su característico sentido melódico.
El proceso de grabación fue deliberadamente experimental y a menudo improvisado. McCartney utilizó sintetizadores como el Yamaha CS-80 y el Sequential Circuits Prophet-5, así como una caja de ritmos Roland TR-808, para crear texturas sonoras que eran inusuales en su catálogo hasta ese momento. Este enfoque le permitió romper con el sonido más orgánico y basado en guitarras de Wings, en favor de un estilo más electrónico y vanguardista.
- «Coming Up»
El álbum abre con «Coming Up», una canción que se convirtió en un éxito mundial y que representa a la perfección el nuevo enfoque de McCartney. Con un ritmo bailable y contagioso, impulsado por un bajo sintetizado y una guitarra funky, la canción es optimista y llena de energía. Las voces de McCartney, tratadas con efectos, añaden un toque de modernidad que, en ese momento, era inusual en su música. Esta pista es un ejemplo de cómo McCartney logró combinar su habilidad para escribir melodías pegajosas con una producción innovadora. - «Temporary Secretary»
«Temporary Secretary» es quizás la pista más experimental del álbum, y uno de los momentos más divisivos en la carrera de McCartney. Construida alrededor de un repetitivo arpegio de sintetizador que casi suena robótico, la canción explora un tema inusual para McCartney: la burocracia moderna y la alienación. La naturaleza repetitiva y mecánica de la música, junto con la letra irónica, le da un aire inquietante y casi distópico. Aunque en su lanzamiento fue recibida con confusión, la canción ha sido revalorizada como un precursor del synth-pop y el electro-pop que dominarían la música en la década de 1980. - «Waterfalls»
En contraste con las pistas más electrónicas del álbum, «Waterfalls» es una balada más tradicional que muestra el talento de McCartney para escribir canciones emotivas y melódicas. Acompañado principalmente por un piano eléctrico y un sintetizador, McCartney canta con una sinceridad conmovedora sobre la fragilidad del amor y la vida. La sencillez de la canción la convierte en uno de los momentos más hermosos del álbum, ofreciendo un respiro entre los experimentos más audaces. - «Darkroom»
«Darkroom» es una pista atmosférica y abstracta que se basa en un ritmo minimalista y efectos de eco que le dan un aire oscuro y misterioso. La canción se siente casi como una pieza de música electrónica experimental, con McCartney explorando texturas sonoras y ambientes más que estructuras de canciones tradicionales. Es un ejemplo de su voluntad de desafiar las convenciones y explorar nuevas direcciones en su música. - «One of These Days»
El álbum cierra con «One of These Days», una balada acústica que vuelve a las raíces más sencillas y folclóricas de McCartney. La canción es serena y contemplativa, con una letra que habla de esperanza y redención. Es un final perfecto para un álbum que, a pesar de sus momentos más experimentales, nunca pierde el toque humano que caracteriza el trabajo de McCartney.
Cuando «McCartney II» fue lanzado en 1980, recibió críticas mixtas. Muchos seguidores de McCartney se sintieron desconcertados por la dirección electrónica y experimental del álbum, mientras que los críticos estaban divididos entre los que veían el álbum como una obra audaz e innovadora, y aquellos que lo consideraban un proyecto indulgente y desconectado de la realidad musical de la época.
Con el tiempo, sin embargo, «McCartney II» ha sido reevaluado y ha ganado un estatus de culto, especialmente entre los fans de la música electrónica y los aficionados a la música pop experimental. La influencia del álbum se puede rastrear en muchos artistas que, en la década de 1980 y más allá, abrazaron el uso de sintetizadores y cajas de ritmos en sus trabajos.
Canciones como «Coming Up» y «Temporary Secretary» han sido redescubiertas y elogiadas por su visión futurista, mientras que el álbum en su conjunto es visto ahora como un precursor de muchos de los sonidos que definirían el pop y la música electrónica en las siguientes décadas.
«McCartney II» es un álbum que desafía las expectativas y demuestra la disposición de Paul McCartney para experimentar y reinventarse a sí mismo. En un momento en que muchos artistas de su generación se contentaban con repetir fórmulas exitosas, McCartney optó por explorar nuevas fronteras, arriesgando su estatus de ícono pop en el proceso. Este álbum no es solo una colección de canciones; es un testamento de la creatividad inagotable de McCartney y su capacidad para mantenerse relevante y sorprendente, incluso en un momento en que la música pop estaba cambiando rápidamente.
A lo largo de los años, «McCartney II» ha demostrado ser una obra visionaria, que se adelantó a su tiempo y sigue siendo influyente en la música moderna. Es un recordatorio de que, en la carrera de Paul McCartney, la experimentación y la búsqueda constante de nuevos sonidos son tan importantes como los éxitos que ha acumulado a lo largo de las décadas.