Beneath the Remains (1989) es el tercer álbum de estudio de la banda brasileña de thrash metal Sepultura y es ampliamente considerado como su primer gran clásico. Con este trabajo, la banda dio un salto cualitativo en producción, composición y ejecución, consolidándose como una de las principales fuerzas del thrash metal a nivel mundial.
Después del éxito underground de Schizophrenia (1987), Sepultura atrajo la atención de Roadrunner Records, lo que les permitió trabajar con un mayor presupuesto y mejores condiciones de grabación. La banda viajó a Río de Janeiro para grabar el álbum en los Nas Nuvens Studios con la producción de Scott Burns, quien posteriormente se convertiría en una figura clave en el sonido del death metal de los 90. Burns ayudó a la banda a pulir su sonido sin perder la agresividad característica de su estilo.
El arte de la portada fue realizado por Michael Whelan, con una imagen impactante y oscura que complementa la temática de la música.