Lanzado en 1965, Animal Tracks es uno de los álbumes más representativos de la primera etapa de la banda británica The Animals. Como parte del movimiento de la invasión británica que sacudió la industria musical en los años 60, The Animals, liderados por la voz áspera y poderosa de Eric Burdon, llevaron el blues estadounidense a una nueva generación de oyentes, combinando un sonido crudo y cargado de energía con un mensaje emocionalmente sincero.
El álbum está profundamente arraigado en el blues y el rhythm and blues, con versiones de canciones clásicas que la banda reinterpretó de una manera distintiva. The Animals nunca tuvieron miedo de mostrar su pasión por los géneros tradicionales, pero siempre agregaron su propio toque, haciéndolo sonar contemporáneo y fresco para la audiencia de la época. Animal Tracks es un claro reflejo de esto: un homenaje a sus raíces musicales y una muestra de su estilo único que los distinguía de otras bandas de la época.
En los primeros años de su carrera, The Animals se distinguieron del resto de las bandas británicas de la invasión, como los Beatles o los Rolling Stones, por su enfoque más directo hacia el blues tradicional. Mientras que sus contemporáneos estaban explorando un pop más accesible o un rock and roll de estilo más comercial, The Animals se sumergieron en el blues profundo, con letras emotivas y un sonido que mezclaba guitarras llenas de alma, un teclado envolvente, y una voz que emanaba crudeza.
Animal Tracks es el segundo álbum de estudio de The Animals en el Reino Unido (aunque una versión homónima fue lanzada en los Estados Unidos con una lista de canciones diferente), y captura a la banda en uno de sus momentos más potentes, con un enfoque en la interpretación directa, la autenticidad y el amor por la música negra estadounidense. A lo largo de sus pistas, podemos notar la influencia de leyendas como John Lee Hooker, Nina Simone, y Ray Charles, pero siempre con ese toque distintivo que Burdon y compañía aportaban.
1. «Mess Around»
El álbum abre con «Mess Around», una canción original de Ray Charles. The Animals toman este clásico del rhythm and blues y lo reinterpretan con una energía más agresiva. Desde el principio, la banda marca un ritmo frenético, con un piano que arde y guitarras que añaden un toque eléctrico al sonido. Eric Burdon hace suyo el tema con su poderosa entrega vocal, demostrando su habilidad para capturar la esencia del blues, mientras que la banda lo respalda con una precisión y potencia que revitalizan el tema.
2. «How You’ve Changed»
Esta es una versión de la canción escrita por Chuck Berry. Mientras que la versión de Berry tiene un toque más optimista y ligero, The Animals ralentizan el tempo y añaden una atmósfera más sombría y reflexiva. La interpretación de Burdon en «How You’ve Changed» es particularmente melancólica, destacando su capacidad para transmitir un profundo sentido de tristeza y desilusión. La banda mantiene un acompañamiento minimalista, lo que permite que la voz de Burdon sea el centro de atención.
3. «Hallelujah I Love Her So»
Otro tema de Ray Charles, «Hallelujah I Love Her So» es una de las pistas más vibrantes del álbum. La banda toma este clásico alegre y lo inyecta con una energía contagiosa. La interpretación vocal de Burdon es enérgica y despreocupada, mientras que los instrumentos se mantienen en una sincronía impecable, resaltando la versatilidad de The Animals para transitar entre diferentes matices emocionales y sonoros. La canción brilla como un ejemplo del dinamismo de la banda, capaz de hacer que el blues suene tanto jubiloso como crudo.
4. «Bright Lights, Big City»
Este clásico del blues, escrito por Jimmy Reed, es otra muestra de cómo The Animals podían tomar una canción ya establecida y darle su propio giro. El tema conserva su esencia original, pero con el inconfundible estilo del grupo británico. Burdon aborda el tema con una mezcla de cansancio y desafío, y la banda lo sigue con un acompañamiento sencillo pero efectivo, que crea una atmósfera nocturna y llena de anhelo.
5. «Worried Life Blues»
«Worried Life Blues» es un lamento tradicional del blues, y The Animals lo interpretan con una fidelidad que rinde homenaje a las raíces del género. Burdon impregna la canción con una tristeza palpable, apoyado por el órgano de Alan Price, que agrega una capa de emotividad a la interpretación. Esta canción, más que ninguna otra en el álbum, muestra la conexión profunda que la banda tenía con la música blues y su capacidad para hacer justicia a la tradición mientras aportaban su propio estilo.
6. «Bring It On Home to Me»
Originalmente escrita e interpretada por Sam Cooke, «Bring It On Home to Me» es una balada de soul transformada en una pieza de rhythm and blues más visceral. La versión de The Animals es particularmente emotiva, con una interpretación vocal de Burdon que canaliza el dolor y la esperanza de la letra. El respaldo instrumental es simple pero efectivo, con un énfasis en el teclado que le da un toque melódico conmovedor.
7. «For Miss Caulker»
«For Miss Caulker» es uno de los pocos temas originales del álbum, escrita por Eric Burdon. Esta canción tiene un tono más introspectivo y personal que muchas de las otras pistas del álbum, lo que la hace destacar. La voz de Burdon es más suave, casi susurrada, y la instrumentación minimalista permite que la letra cobre protagonismo. Esta es una de las canciones más experimentales del álbum, mostrando un lado más delicado de la banda que no siempre era evidente en sus versiones de blues.
8. «I Believe to My Soul»
Otra canción de Ray Charles, «I Believe to My Soul» cierra el álbum de una manera intensa. La banda ofrece una interpretación tensa y llena de emoción, con Burdon dando una de sus actuaciones vocales más apasionadas del disco. El tema tiene un tono casi desesperado, con la banda manteniendo un ritmo lento y constante que acentúa la angustia de la letra. Es una manera poderosa de concluir el álbum, mostrando la habilidad de The Animals para conectarse emocionalmente con el material que interpretaban.
En el contexto de la invasión británica de los años 60, The Animals no alcanzaron el mismo nivel de fama global que los Beatles o los Rolling Stones, pero lograron establecerse como una banda influyente y respetada, sobre todo en los círculos del blues y el R&B. Animal Tracks fue bien recibido por los fanáticos del blues británico y ayudó a consolidar a The Animals como una banda que respetaba profundamente el material que interpretaba, mientras que añadían su propio sello característico.
Con el tiempo, Animal Tracks ha sido visto como un testamento del poder de The Animals como intérpretes del blues. A través de las décadas, el álbum ha seguido siendo apreciado por su autenticidad y su energía cruda, y por el liderazgo carismático de Eric Burdon, cuya voz sigue siendo una de las más distintivas del rock británico. El álbum encapsula un momento en el que el blues tradicional y el rock emergente se unieron de manera perfecta, y The Animals fueron uno de los principales vehículos para esa fusión.
Animal Tracks es un álbum esencial no solo para los fanáticos de The Animals, sino para cualquiera que busque entender cómo el blues y el R&B evolucionaron durante la invasión británica. La banda toma canciones clásicas y las reinterpreta con una energía y una crudeza que las hacen sonar frescas y relevantes, incluso hoy en día. Eric Burdon, con su voz rasposa y llena de emoción, lleva cada pista a un nivel más profundo, mientras que la banda lo respalda con una precisión y pasión que pocos grupos de la época podían igualar.
Aunque Animal Tracks no es un álbum completamente innovador en términos de composición, sí es un disco que captura la esencia del blues británico de los 60 y la energía de una banda que estaba en su apogeo. Este álbum sigue siendo una pieza clave para comprender el legado de The Animals y su influencia en la evolución del rock y el blues en las décadas posteriores.