El escenario más improbable (y más hermoso)
Hay conciertos que trascienden la música. Este es uno de ellos. Mientras la obra cumbre del Rijksmuseum —La Ronda de Noche de Rembrandt— se encontraba en proceso de restauración, el museo abrió las puertas de su espectacular galería de cristal para una actuación íntima y verdaderamente irrepetible.
The Night Watch: Live at the Rijksmuseum hace parte de Sounds Like Art, una iniciativa de conciertos de la cadena cultural europea ARTE que invita a músicos a actuar entre las obras de arte de un museo europeo de su elección. Sting escogió Ámsterdam, y la elección no pudo ser más acertada.